Harina de alfalfa 100% natural, 10 litros. Enmienda orgánica de liberación lenta que aporta nitrógeno, potasio, micronutrientes y triacontanol, un estimulante natural del crecimiento. Activa la vida del suelo y sirve para preparar sustratos compuestos o hacer tés aireados y extractos tipo brew (Protozoa Tea). Ideal para living soil, huerta y plantas en maceta.
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La harina de alfalfa es una de las enmiendas más completas para el cultivo orgánico. Se obtiene de la molienda de alfalfa (Medicago sativa) deshidratada. Aporta nutrientes de liberación gradual y además alimenta a la microbiología del suelo, que es la que pone esos nutrientes a disposición de las plantas.
Qué aporta:
Nitrógeno y potasio de liberación lenta, con algo de fósforo. NPK orientativo: 2-0,5-2.
Triacontanol: regulador de crecimiento natural presente en la alfalfa. Favorece el vigor y el desarrollo foliar.
Micronutrientes y aminoácidos: calcio, magnesio, hierro y otros oligoelementos.
Materia orgánica fácil de descomponer: estimula hongos y bacterias benéficas y mejora la estructura del sustrato.
Usos:
Preparación de sustrato compuesto y living soil: mezclar de forma homogénea antes de plantar. Dejar reposar el sustrato húmedo de 2 a 4 semanas antes de usarlo.
Cobertura (top dress): espolvorear sobre la superficie, cubrir con mulch y regar. Repetir cada 3 a 4 semanas durante el crecimiento vegetativo.
Tés o extractos: macerar en agua sin cloro. Durante el proceso tiene olor intenso; es normal.
Compost: acelera la descomposición por su buen contenido de nitrógeno.
Dosis orientativas:
Sustrato: 100 g cada 40 litros.
Cobertura: 2 cucharadas soperas por maceta de 10 litros.
Té: 1 cucharada sopera por litro de agua.
Recomendaciones:
Es un insumo de acción lenta. No corrige carencias agudas en pocos días.
Si se usa en exceso, puede atraer moscas del sustrato y generar olor. Siempre conviene cubrirla con mulch.
Guardar en un lugar seco y cerrado.
Presentación: bolsa de 10 litros (aprox. 2,1 kg).